El Consell estudia ampliar a 21 las licencias de casinos para que operen en los hoteles
02/01/2012
Hacienda baraja elevar el limite de salas anexas para que los actuales operadores mantengan la exclusividad
La Conselleria de Hacienda sigue empeñada en convertir el territorio valenciano en una gran timba en la que tenga cabida todo tipo de opciones ligadas al sector del juego. La Secretaría de Presupuestos se ha propuesto permitir la instalación de salas de juegos en establecimientos hoteleros y que las actuales licenciatarias de los casinos (Cirsa en Valencia, Acrismatic en Alicante y Orenes en Castelló) tengan la exclusividad de su puesta en marcha. En un primer momento trabajó con un borrador que autorizaba hasta 30 de estas salas por provincia, limitaba su operatividad a juegos electrónicos (sin crupier) y máquinas de tipo C (con premios de hasta 20.000 euros) y restringía su comercialización a los tres licenciatarios de casinos en la Comunitat Valenciana.
La iniciativa provocó un rechazo generalizado entre hosteleros y pequeñas y mediana empresas del juego. Los primeros reprochaban al departamento que dirige José Miguel Escrig que no permitiese el juego físico con mesa con crupier en los recintos hoteleros y que limitase la competencia al dar a Cirsa, Acrismatic y Orenes la exclusividad. Por parte de las empresas de máquinas tragaperras, bingos y otras salas de juego se llegó a denunciar a través de cartas a Escrig la intención de implantar un «monopolio provincial». Este sector también estaba en contra de la autorización de máquinas de tipo C en los hoteles.
Hacienda se ha visto obligada a dar marcha atrás en sus planes iniciales, pero mantiene su objetivo de abrir la puerta a los minicasinos en los hoteles y entregar a Cirsa, Acrismatic y Orenes la exclusividad de su puesta en marcha. Para ello trabaja en un nuevo borrador en el que modifica el reglamento de casinos actual para autorizar hasta 7 salas apéndice en Valencia, otras tantas en Castelló y cuatro en Castelló. Estas salas apéndice son en realidad nuevos casinos adscritos a los licenciatarios. Por ejemplo, Cirsa tiene su casino autorizado en Monte Picayo pero hace año y medio que inauguró el recinto de Valencia, muchos más moderno pese a que técnicamente es una «sala apéndice». Hasta ahora el reglamento limitaba a cuatro por provincia las «salas apéndice» de los casinos (no se han abierto todas). Con la nueva normativa que prepara Hacienda podrían elevarse a 21 las salas de casino en la Comunitat Valenciana, que podrán ubicarse en hoteles.
Para contentar al sector de los bingos y tragaperras, el departamento que dirige Escrig está estudiando suprimir la autorización de máquinas de tipo C en los hoteles y eliminar la exclusividad que tenían los licenciatarios de casinos para instalar estas máquinas en los bingos. Además quiere permitir que los casinos de los hoteles tenga mesa de juego, es decir, que cuenten con crupiers.




