Anécdotas de la loteria de Navidad
01/12/2011
Si ayer compartiamos con ustedes una breve historia sobre la lotería de Navidad, hoy les dejamos algunas de las anécdotas más sonadas...La historia del Sorteo de Navidad está plagada de anécdotas; 2003 fue probablemente uno de los años más prolíficos en timos de lotería navideña. Así, las autoridades de Estados Unidos y Reino Unido alertaron ese mismo año a sus ciudadanos de que una estafa utilizaba la Lotería española como cebo. El mecanismo era muy sencillo: el “afortunado” recibía en su hogar una carta o llamada telefónica por la que se le comunicaba que había resultado ganador del Gordo. Para hacer efectivo el millonario premio, el acertante debía enviar una cantidad de dinero para costear los impuestos y tasas.
Dicho timo se extendió el mismo año a Corea del Sur, donde el propio cónsul en España, Pil Hwan, denunció que su compatriota Ki-Hoon recibió un correo con la noticia de que había ganado nada menos que 1.547.000 euros. Eso sí, debía enviar al remitente en concepto de “comisiones” 2.665 euros. Finalmente, los timadores le enviaron un documento con un membrete falso de Banesto y un número con una cuenta bancaria. Y al pobre Ki-Hoon le engañaron como a un chino.
Timos al margen, cabe hacer mención a uno de los principales puntos de venta en toda España: Doña Manolita (Madrid). En la popular y castiza administración madrileña, fundada en 1931, una pareja de desconocidos hacía cola para comprar sus décimos. Durante la espera, charlaron sobre las ilusiones depositadas en el sorteo. No les tocó el Gordo en forma de dinero, pero sí en el plano sentimental: de su encuentro fortuito surgió un matrimonio y nació una niña.
Otra de las anécdotas ocurridas con un billete de lotería adquirido en Doña Manolita parece sacada de una película de intriga. El año pasado, un boleto salió de esta administración madrileña rumbo a Sevilla, pero nunca llegó a las manos de su dueño porque una banda de atracadores asaltó la furgoneta en la que viajaba el billete. Tres días después, dicha furgoneta apareció completamente quemada… excepto el billete de lotería, intacto. Si hubiera caído el Gordo en dicho billete, su legítimo dueño, los ladrones e incluso la propia policía se habría tirado de los pelos...




