Puerto La Cruz: Taxistas dicen que cierre de bingos redujo sus ingresos
05/09/2011
Al ser consultados acerca de su situación a raíz de la clausura de las salas de juego de azar, voceros de estos conductores expresaron que esta acción tuvo un impacto negativo.La decisión del gobierno nacional de cerrar las diferentes salas de bingos afectó de manera directa, no sólo a las nóminas, sino también a quienes prestaban el servicio de taxis desde estas instalaciones.
En el caso de los que trabajaban a la salida de los siete negocios de este tipo que funcionaban en Puerto La Cruz, la medida en rigor desde el 18 de julio de este año, ha significado una merma de más de 70% en los ingresos de sus hogares.
Al ser consultados acerca de su situación a raíz de la clausura de esos recintos de juego, voceros de estos conductores expresaron que esta acción tuvo un impacto negativo en el sustento económico que llevaban de manera diaria a sus familias, tanto que incluso muchos compañeros se vieron obligados a dejar el oficio.
En un recorrido por las inmediaciones del Bingo Platinum, ubicado en la avenida Municipal, contactamos a José Párima, coordinador de los taxistas que operaban desde ese establecimiento. De 58 años de edad, puntualizó que llevaba seis de ellos ofreciendo el traslado en taxis ejecutivo a los clientes del lugar, así como a otros usuarios que de sitios cercanos llegaban hasta allí para solicitar sus servicios.
“Desde que el gobierno ordenó el cierre de los bingos, mis ingresos económicos bajaron en más del 70%, al igual que el de todos los 55 taxistas que antes allí trabajábamos. Aunado a esto, ahora sólo quedamos en el oficio no más de 10 conductores, pues el resto tuvo que devolver los autos porque eran alquilados.”
Juan Santiago, de 40 años de edad y quien se ganaba la vida haciendo carreritas desde el Platinum, manifestó que “de forma directa el cierre de estos espacios de distracción, me afectó el bolsillo y, por ende, el de mis hijos y esposa, porque antes de la medida los ingresos eran muy buenos, pero ahora nos alcanzan para medio comer.”
Santiago dijo que no pierde la esperanza de que el Ejecutivo nacional revoque la medida que no sólo dejó sin distracción a toda la gente que allí iba, sino que además perjudicó a los padres de familias que por años “dependíamos económicamente de la afluencia en estos espacios para llevar la comida a la casa.”
Joan Párima precisó que de sus 26 años llevaba cuatro trabajando como taxista de los clientes del bingo ubicado en la avenida Municipal. Añadió que cuando supo la noticia del cierre de todos las salas del sector en Puerto La Cruz, se sorprendió pero jamás pensó que la entrada de dinero para mantener su hogar disminuiría, según sus estimaciones, en más de 70% con respecto a lo que antes percibía.
Para conocer otros testimonios, el equipo reporteril recorrió los sitios donde funcionaba el resto de los bingos de la zona porteña, pero no encontramos ninguna de las respectivas líneas de taxis que desde allí ofrecían el servicio.
En cada uno de estos espacios las luces permanecían apagadas, además las entradas se encontraban desoladas y sucias. Hasta ahora un sólo bingo de Puerto La Cruz dispone de una línea de taxi para los usuarios.
Fuente: eltiempo.com.ve
Bingueros.com




